Ser feminista en México

Volumen Siete

¿Qué significa ser feminista en México? Desde la pasión ardiente, Priscila Palomares reflexiona sobre ello. «Ser feminista en México es reclamar lo que nos deben. Y duele en el puto ovario, pero también prende una llama.»

por Priscila Palomares
5 Marzo 2020
Teimpo de lectura - 02 minutos 06 segundos
Fotografía por: Jackie Iga para VOCANOVA

Ser feminista en México

A las mujeres que luchan.

Ser feminista en México es levantarte y ver la nota de un feminicido; saber que asesinan 9 mujeres al día y en lo que va del año hemos perdido a más de 672; ser feminista en México es que te duela cada una de ellas; y te enrabie la impunidad porque el Estado nos ha dejado a nuestra suerte en un país que odia a las mujeres. 

Ser feminista en México es tener pesadillas porque no dejas de pensar que la desollada pudiste haber sido tú; es entender que nuestros lazos más cercanos son quienes más nos violentan; es sentir asco porque en la infancia te tocaron; porque tus amigos te violaron; y porque ellos mismos te humillaron y te aislaron para que no hablaras; y cuando alzaste la voz te dijeron que así eran las cosas; es que tu maestro te acosé; que tu exnovio te golpee; y que los nuevos no entiendan nada. 

Ser feminista en México es que, aunque no te pasó a ti, sabes que le pasó a alguien más; a alguien que no conoces, pero que, como tú, vive en un sistema donde maltratar a las mujeres es normal; y entonces cargas y manifiestas en el cuerpo los moretones que nos salen cada que este sistema nos trata de tumbar; porque cuando tocan a una, nos tocan a todas.

Por eso protestamos; y somos nefastas al indiferente y una luz a las que vienen. Pero qué cansado es ser feminista en México y perder todo un día en un comunicado porque tu gobernador dijo otra pendejada; desesperarte con tus compas que no agarran el pedo; y ponerte las gafas violetas para analizar cada micromachismo que ejercen; ¿y no será eso lo que quieren? ¿Cansarnos?

Sí, ¡por supuesto que quieren cansarnos!, porque no entienden que ser feminista en México no es una moda: es una herencia de Emiline Pankshurst, Hermila Galinda, Rosa de Luxemburgo, Eva Perón, de todas las que se jugaron la vida para reconocernos dignas; y, por eso, nuestras consignas y exigencias no son nuevas sino una deuda con las que iniciaron esta revolución y las que la perpetúan porque ¡no estamos todas! ¡Claro que quieren cansarnos! No entienden que no somos como quienes nos oprimen; no somos como quienes olvidan para mantener el orden y viven sin memoria. No, nosotras recordamos, nos asumimos una con las del pasado y el futuro porque somos rebeldes y ¡somos feministas!

Ser feminista en México es reclamar lo que nos deben. Y duele en el puto ovario, pero también prende una llama. Y juntas somos el fuego donde nos abrazamos todas las que nos reconocemos hermanas; porque quienes luchamos nos encontramos. Ser feminista en México es resistencia, es valentía, y es ser así: incómoda y exigente, pero acompañada por las que vienen, las que fueron y las que están. 

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