El partido de la historia

En dos actos, formato que está por cesar, veremos el desenlace de una de las rivalidades mas fervientes de la historia del fútbol. Démosle gracias a los dioses del balompié por el espectáculo que el mundo está por presenciar.

POR Patrick Meehan Nader
9 noviembre 2018

El partido de la historia

No existe evento futbolístico más grande que lo que estamos a punto de vivir: Boca Juniors y River Plate jugarán la final de la Copa Libertadores. Qué escenario. Es el último año donde se jugará a dos partidos la final. Qué manera de despedir el actual formato: la ida en la Bombonera y la vuelta en el Monumental.

Tras una copa llena de controversias generadas por temas dentro de la cancha y fuera de ella, llegamos a la final más deseada, ¿será también la más emocionante en la historia del fútbol de clubes? No hablo solo de la historia de la Libertadores, ni de Sudamérica: podría ser la mejor final en la historia del fútbol MUNDIAL.

¿Exagero? No lo creo. Veamos algunas de las opciones que podrían “pelear” por llevarse ese título. Atlético de Madrid vs. Real Madrid en final de Champions. Podría ser; y así lo pensé mucho tiempo, pero históricamente el Atlético de Madrid jamás ha estado a la altura del Real Madrid. En cambio, Boca y River, SIEMPRE han estado arriba. En el horizonte mexicano, una final América vs. Chivas, por ejemplo, no llenaría nunca los ojos de los fanáticos a nivel mundial como lo hacen Boca y River. Lo mismo va para los equipos ingleses. La que podría acercarse sería de raíces italianas pero a nivel de Champions: Ínter de Milán vs. AC Milán. Algún día, esperemos.

¿Pueden imaginar ser hincha de River o de Boca en estos momentos? Mente vacía. No hay espacio para más; no piensas en nada más: el miedo de perder la final y la imborrable herida; el no poderte sacar esa espina nunca jamás; las ansias de ganar la final y sentirte invencible. Será un espectáculo. En la tribuna, en la previa, en las calles y en la cancha. Viviremos lo más lindo del fútbol en su máxima expresión. Tenemos que darle gracias a los dioses del balompié por este regalo que nos han dado.

A los queridos hinchas de estos equipos solo les tengo que decir algo… no me dan celos en estos momentos. Mucha suerte y que lo vivan en paz.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos similares

Leer

Volumen Cero
"¿Recuerdan el momento en que les picó el bicho de la lectura?" Con esta pregunta inicia Isabel su reflexión en torno a la lectura. Es una experiencia única, transformadora; que varias personas quieren reducir a…

Jaulas

Volumen Siete
Un poema por Jorge Olivera.

Cine para todos

Volumen nueve
Los cines han sobrevivido crisis económicas; nunca han cerrado por completo. No cerraron siquiera durante la Gran Depresión; al contrario, prosperaron. Tampoco durante la Segunda Guerra Mundial, aunque muchos de los filmes proyectados durante esa…

¿Qué sueñan los perros?

Volumen nueve
Un cuento de Mariana Ortiz

Elena Garro: la persecución y la victimología en su obra

Volumen once
Suele escribirse sobre Elena Garro siempre a partir de su esposo; aquí no: Marifer Martínez analiza elementos de su obra con los cuales cualquier mujer puede identificarse: la persecución, la paranoia y la victimología.

Daniela contra las Multas Místicas

Volumen Dos
Cuento plagado de referencias surreales; y de realidad inverosímil... como nuestras leyes, nuestras multas.

Tributo

Volumen Cuatro
El fuego es, además de un elemento natural indispensable para nuestras vidas, un lugar de encuentro. La unión que crea el folclor en las llamas es tan caliente que quema, pero es tan cálido que…

Un minuto de gritos

Volumen Diez
En este poema en prosa, cargado de fuerza visual, Raquel escribe a partir de la voz de las mujeres que sufren a diario, incluso en las redes, el acoso del machismo, ya en tono de…

Querer ser polvo

Volumen Cero
En este poema, el amor se vuelve polvo; se condensa el cuerpo para ser liviano, ligero: cualidades que nos pueden hacer volar como desaparecer. ¿No es semejante la condición del hombre y la mujer?