Otro hogar

Volumen Once

Un poema por Jorge Olivera.

POR Jorge F. Olivera Vieden
2 noviembre 2020

Otro hogar

verte cuando habito mi reflejo:
veo mi calvicie y recuerdo
que mi piel se hace islotes
de tiempo y abandono

ahora aquí, frente al espejo
me pregunto entonces
si no seré tan solo sombra
de recuerdos tuyos en mi infancia

de los besos con los que me arropabas en las noches
no queda más que la dureza de tus barbas
porque sí: ahora que mi piel ya es mapa
—y sus arrugas develan tus pisadas—
sé que en otro hogar tu mente estaba

yo veía en madre la ternura:
sus lágrimas me han lavado ropas
sus manos han cambiado mis pañales
y por ello no le alcanzaba para uñas de una dama

(¿por eso la traición?
¿por eso corriste a otra cama?)

y la familia que crece en rededor de un árbol
resulta que solo echa raíces
frente a leños consumados
porque nuestra familia que viajaba
que se despedía cada verano de los mares
estaba tan rota como esas olas de las playas

sí: ahora que me veo en ti
o que madre te ve en mí
resulta ser que mi infancia
es atroz: solo una cicatriz

cuando me trajiste el primer perro:
¿de dónde venía Max, de dónde esa bondad?
cuando abrazabas a mamá
¿era igual que cuando te enlazabas en las piernas de esa otra?

verme entonces y pensar:
¿a mí me espera eso?
¿seré ese duro golem
de piedra y no de hueso?

 

¿cuándo me veías jugar a videojuegos:
no ansiabas las sabanas de ella?
cuando le decías a mamá que loca era
por quererte amar
¿querías los labios de la otra?

cuántas palabras se posaron sobre tu boca
cuando entumías la frente al negarlo todo:
se surcaban en tu piel
y esas cejas pobladas de aves negras emprendían rápida huida

ese acecho que la nube hace al sol
lo siento en mi cuerpo
lo escucho en mi propia voz
como el de la mar dentro de una concha
tus gritos caen en espiral:
«pinche loca», le decías a madre

pero yo recuerdo, que de infante,
las locas no eran como ella:
no se alucinaba cosas
ni se sentía perseguida por fantasmas
loca, creía, era la gente que veía duende
o que pensaba que el tiempo no era lo que es
loca pensé que era la gente que llora sola o la que la persiguen
pero mami no era loca y sin embargo aprendí a llamarle de tu boca así

¿así que mami era loca por creerte entre las piernas de la otra?

y cuando mi mamá tomaba el cinto
y el gancho y el palo de una escoba
y los azotaba contra mí
¿entonces tengo que entender que eras tu al que golpeaba?

pronunciar tu nombre cuando digo el mío
arrullarme en ese eco incierto
esta hijitud es un don extraño,
ser papá sin ser marido
ser mi padre cuando me veo en el espejo
y crecer en otro hogar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos similares

Leer

Volumen Cero
"¿Recuerdan el momento en que les picó el bicho de la lectura?" Con esta pregunta inicia Isabel su reflexión en torno a la lectura. Es una experiencia única, transformadora; que varias personas quieren reducir a…

Jaulas

Volumen Siete
Un poema por Jorge Olivera.

Cine para todos

Volumen nueve
Los cines han sobrevivido crisis económicas; nunca han cerrado por completo. No cerraron siquiera durante la Gran Depresión; al contrario, prosperaron. Tampoco durante la Segunda Guerra Mundial, aunque muchos de los filmes proyectados durante esa…

¿Qué sueñan los perros?

Volumen nueve
Un cuento de Mariana Ortiz

Elena Garro: la persecución y la victimología en su obra

Volumen once
Suele escribirse sobre Elena Garro siempre a partir de su esposo; aquí no: Marifer Martínez analiza elementos de su obra con los cuales cualquier mujer puede identificarse: la persecución, la paranoia y la victimología.

Daniela contra las Multas Místicas

Volumen Dos
Cuento plagado de referencias surreales; y de realidad inverosímil... como nuestras leyes, nuestras multas.

Tributo

Volumen Cuatro
El fuego es, además de un elemento natural indispensable para nuestras vidas, un lugar de encuentro. La unión que crea el folclor en las llamas es tan caliente que quema, pero es tan cálido que…

Un minuto de gritos

Volumen Diez
En este poema en prosa, cargado de fuerza visual, Raquel escribe a partir de la voz de las mujeres que sufren a diario, incluso en las redes, el acoso del machismo, ya en tono de…

Querer ser polvo

Volumen Cero
En este poema, el amor se vuelve polvo; se condensa el cuerpo para ser liviano, ligero: cualidades que nos pueden hacer volar como desaparecer. ¿No es semejante la condición del hombre y la mujer?